La situación de Chiva sobre una llanura aluvial inundable hace del agua un elemento esencial de su paisaje y, especialmente, del barranco que atraviesa la ciudad. Pese a ello, el crecimiento urbano ha evolucionado dando la espalda al barranco por lo que nuestra propuesta intenta revertir esta situación facilitando el acceso y los usos del barranco, lo que entendemos como un reconocimiento de su alto valor natural. A su vez, observamos las inundaciones como una característica intrínseca de este territorio y las incorporamos como herramientas de proyecto con las que permitir una mejor gestión y calidad del agua que discurre por el barranco sin perder de vista la memoria hidráulica del territorio.
En colaboración con Catalina Salvà Matas [Salvà Ortin].